Celaya/León, GTO. – La violencia en el corredor industrial de Guanajuato no da tregua, dejando tras de sí una estela de luto y una creciente demanda de justicia por parte de la ciudadanía. Durante las últimas 24 horas, una serie de ataques directos en León y Celaya han puesto a prueba la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad estatales y federales. El evento más desgarrador ocurrió en la ciudad de León, donde un cerrajero fue acribillado a las afueras de su establecimiento. Lo que ha generado una ola de indignación social fue el asesinato paralelo de su mascota, un perro que, en un acto de lealtad, intentó atacar a los sicarios para proteger a su dueño.
Pocas horas después, también en León, se reportó un ataque armado contra un exelemento de la corporación policial, quien se encuentra bajo pronóstico reservado. Mientras tanto, en la colonia Los Pinos de Celaya, el estruendo de ráfagas de grueso calibre alertó a los vecinos, derivando en el hallazgo de un hombre sin vida en plena vía pública. A pesar de los cierres viales y la implementación de “filtros” de revisión por parte de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, los agresores en ambos municipios lograron escapar.
La narrativa de estos eventos refuerza la percepción de inseguridad en la entidad, donde los grupos delictivos parecen desafiar abiertamente la presencia policial. Los colectivos ciudadanos urgen a las autoridades a ir más allá de los patrullajes preventivos y a fortalecer las labores de inteligencia para desarticular las células que operan con total impunidad en el corazón del estado.





