León, Gto., 16 febrero 2026.- El León ha iniciado la semana bajo un clima de incertidumbre. Tras la derrota sufrida el pasado sábado ante los Rayados de Monterrey por la mínima diferencia, el conjunto esmeralda regresó a los entrenamientos en “La Esmeralda” con una pesada loza sobre los hombros: apenas cuatro puntos cosechados de 18 posibles en el Clausura 2026. La fisonomía del equipo dirigido por Ignacio Ambriz hoy luce desencajada, ocupando el peldaño 16 de la tabla general y arrastrando una inercia negativa que ya comienza a impacientar a la afición más exigente del Bajío.
El ambiente en el campamento verdiblanco este lunes fue de introspección. Ambriz, quien ha puesto en duda su propia continuidad al declarar que “se le está haciendo difícil” revertir el presente, busca soluciones en una plantilla que ha padecido tanto la falta de contundencia ofensiva como desatenciones puntuales en la zaga. A pesar de la rotación en la portería y los intentos de refrescar, la parte ofensiva un punto débil hace que el gol sea un artículo de lujo para los leoneses.
Con la mira puesta en la Jornada 7, el equipo sabe que el próximo duelo ante Santos Laguna en casa no es solo un partido más, sino una “final” para evitar el sótano absoluto y salvar el proyecto técnico actual.





