San Miguel De Allende, Gto. 13 julio 2026.- Con el objetivo de fortalecer la resiliencia ambiental y mitigar los impactos del cambio climático, autoridades estatales y federales encabezaron una jornada de reforestación en el ejido La Huerta, en el municipio de San Miguel de Allende. La iniciativa, realizada en el marco del 25 aniversario de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), logró la plantación de 700 ejemplares de palo blanco y ocotillo en una superficie de una hectárea.
La Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) del estado de Guanajuato se sumó a este esfuerzo colaborativo que reunió a diversos sectores de la sociedad, incluyendo a estudiantes del CBTIS 238, integrantes de asociaciones civiles, cuerpos de bomberos y voluntarios locales. Karina Padilla Ávila, titular de la PAOT, enfatizó que este tipo de acciones representan un compromiso compartido más allá de las instituciones, instando a la ciudadanía a integrar la protección ambiental en sus hábitos cotidianos como un acto de responsabilidad social.
Por su parte, José Antonio Méndez Ávila, representante de CONAFOR en Guanajuato, precisó que la plantación forma parte de una estrategia integral de cinco años diseñada para la recuperación del ecosistema en la zona. El proyecto no se limita a la colocación de árboles, sino que incluye medidas complementarias como la implementación de obras de conservación de suelo y la creación de brechas cortafuegos, esenciales para garantizar la sobrevivencia de las especies a largo plazo.
El impacto esperado de esta intervención se centra en la restauración de la cuenca del río Laja, mediante la reducción de procesos erosivos y la disminución de sedimentos que afectan a la presa local. La estrategia contempla que los pobladores del ejido La Huerta asuman un papel activo en el cuidado y mantenimiento de los ejemplares, asegurando que alcancen su etapa adulta y cumplan su función ecológica en el entorno.
Durante el encuentro, las autoridades hicieron un llamado a mantener la sinergia entre los tres órdenes de gobierno y la sociedad civil, subrayando que la preservación de los recursos naturales es una tarea transversal que requiere de una participación constante y coordinada para asegurar un entorno saludable para las futuras generaciones.





