Guanajuato, Gto. 7 mayo 2026.– Con el objetivo de transformar la experiencia del nacimiento en un proceso digno y seguro, el sistema de salud estatal implementa una estrategia integral para erradicar la violencia obstétrica. El plan busca transitar de un modelo médico rígido a uno de atención humanizada, donde la autonomía de la mujer sea la prioridad durante el embarazo, el parto y el posparto.
Gabriel Cortés Alcalá, secretario de Salud, informó que durante el último año se ha capacitado a personal de hospitales maternos, generales y comunitarios en temas de ética, comunicación efectiva y derechos humanos. De los trabajadores formados, el 70% pertenece a las áreas de medicina y enfermería, quienes son el primer contacto con las pacientes.
Entre los cambios clave destacan el derecho de la madre a estar acompañada por una persona de su confianza durante el parto —lo que reduce el aislamiento y el maltrato— y la obligatoriedad del consentimiento informado. Esto último garantiza que ningún procedimiento médico se realice de forma forzada o sin explicar previamente sus riesgos y beneficios.
Bajo estándares internacionales de la OMS y UNICEF, se aplica también la iniciativa “Hospital Amigo del Niño y de la Niña”, que promueve un entorno centrado en el respeto y la evidencia científica. Con estas acciones, se busca que las unidades de salud dejen de ser espacios de vulnerabilidad para convertirse en entornos que respeten la dignidad y el bienestar de las familias guanajuatenses.





