Agencia Reforma
Ciudad de México 16 marzo 2026.- Un tribunal federal ordenó transferir a la Federación la mansión de Ixtapa-Zihuatanejo que Marielle Helene Eckes, ex esposa de Emilio Lozoya, adquirió en 2013 por un monto de 1.9 millones de dólares.
Por unanimidad y a propuesta de Karina Barrera Ortiz, magistrada de elección popular, el tribunal revocó la sentencia dictada el 4 de abril de 2025 por la Jueza en Materia de Extinción de Dominio, Esperanza Arias Vázquez, quien resolvió que era improcedente la solicitud de la Fiscalía General de la República (FGR), según consta en registros judiciales.
En aquel fallo, la juzgadora sentenció que la Ley de Extinción de Dominio vigente desde el 2019 y bajo la que fue requerida la propiedad, no era aplicable porque la FGR fundó su demanda en la carpeta de investigación del Caso Odebrecht, iniciada el 27 de enero de 2017, por el delito de lavado de dinero, mientras que Eckes adquirió la residencia en 2013, cuatro años antes de iniciar la investigación contra Lozoya.
Cuando la ex esposa de Lozoya adquirió la propiedad, el lavado de activos no era uno de los ilícitos previstos por la Constitución para reclamar un bien por la vía de la extinción de dominio.
Además de ser objeto de la demanda de extinción de dominio, el inmueble también está asegurado en el proceso penal del Caso Odebrecht contra Lozoya.
El 31 de julio de 2013 Eckes adquirió en 1.9 millones de dólares la mansión de Ixtapa, a través del contrato de fideicomiso en el que fue registrada como fideicomisaria, según constancias judiciales.
La propiedad tiene una extensión de 3 mil 578 metros cuadrados y se localiza en el condominio Quinta Mar.
La demanda de extinción de dominio es un procedimiento distinto al proceso penal y, a diferencia de éste, en ellas no se juzga la conducta del propietario de un bien, sino el hecho de que pueda justificar el origen lícito de los recursos con los que el bien fue adquirido.
Además de Eckes, Lozoya también enfrenta una demanda de extinción de dominio por la propiedad de su casa en Lomas de Bezares, en la CDMX, valuada inicialmente en 38 millones de pesos.
En el 2024, un tribunal de segunda instancia ordenó extinguir el dominio de esta residencia y transferir su propiedad a la Federación, sin embargo, el ex director de Pemex presentó un amparo directo contra dicha sentencia.
A fines del año pasado la Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó atraer este amparo, por lo que será el tribunal colegiado de circuito el que resuelva en última instancia si Lozoya pierde o no su casa de Lomas de Bezares.
Por ahora, los tribunales de apelación han decretado la pérdida de los bienes del ex funcionario y su ex esposa.





