Guanajuato, Gto. 11 junio 2026.- La industria vitivinícola de Guanajuato alcanzó un hito histórico en el escenario internacional tras consolidarse como la segunda fuerza vinícola de México durante la 34ª edición del Concurso Mundial de Bruselas (CMB) 2026, celebrada del 21 al 23 de mayo en Ereván, Armenia. Con un total de 52 reconocimientos internacionales, el estado no solo demostró su alta competitividad, sino que también se adjudicó el título al Mejor Vino Mexicano de la competencia.
El desempeño de las etiquetas guanajuatenses modificó el tablero nacional de la producción de calidad, ubicando al estado en un sólido segundo lugar, solo por detrás de Baja California (que lideró con 88 preseas) y superando a Coahuila (que registró 47 galardones). Este resultado confirma el crecimiento sostenido, la innovación y el rigor técnico de los productores locales frente a las regiones tradicionalmente dominantes del país.
El mejor de México nace en Cuna de Tierra
La máxima gloria de la delegación mexicana se la llevó la etiqueta Gran Pago de Ricardo Vega 2021, de la bodega Cuna de Tierra, al ser distinguida oficialmente como el Mejor Vino Mexicano del certamen. Se trata de uno de los mayores honores globales para la vitivinicultura del país. La misma casa productora reafirmó su consistencia con la añada Gran Pago de Ricardo Vega 2023, la cual obtuvo el reconocimiento especial como Vino Revelación.
La excelencia de la región también quedó manifiesta con la obtención de dos Medallas Gran Oro, la máxima distinción por puntaje del concurso. Estas preseas correspondieron al ya citado Gran Pago de Ricardo Vega 2021 y al Syrah 2023, de Viñedos San Miguel, posicionando a Guanajuato en la élite de los paladares internacionales.
Medallero y geografía del éxito
El éxito en Armenia se distribuyó a través de una sólida pirámide de calidad que incluyó, además de las dos máximas preseas, 12 Medallas de Oro, 10 Medallas de Plata y 27 distinciones en la categoría CMB Merit.
Este avance no responde a un esfuerzo aislado, sino a la maduración de cinco municipios clave que ya configuran el mapa enológico del estado. Un total de 13 viñedos distribuidos en Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, San Miguel de Allende, San Felipe, Comonfort y León fueron los responsables de colgar las 52 medallas en el cuello de la producción estatal.
Con esta cosecha de triunfos, los productores locales demuestran que el suelo, el clima y el talento humano de Guanajuato han dejado de ser una promesa emergente para convertirse en un referente consolidado e imprescindible de la industria del vino a nivel mundial.





