Guanajuato, Gto. 5 junio 2026. – La Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) informó que los dos únicos casos humanos de miasis por gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) registrados en la entidad —localizados en los municipios de Celaya y Tierra Blanca— evolucionaron de manera favorable y concluyeron satisfactoriamente su periodo de vigilancia epidemiológica. Al día de hoy, las autoridades sanitarias confirmaron que no se han detectado nuevos contagios en el territorio estatal.
Ambos pacientes, dos adultos mayores de 75 años de edad, recibieron un esquema de atención médica oportuna, tratamiento antiparasitario específico y seguimiento especializado. Actualmente, ambos continúan bajo supervisión médica rutinaria, orientada únicamente al control de sus enfermedades crónicas y condiciones de salud preexistentes, las cuales son ajenas a la miasis.
Panorama epidemiológico: Guanajuato en el contexto nacional
Con este cierre de casos, el estado se consolida como una de las regiones con menor impacto por esta afección a nivel de la República Mexicana, ubicándose en la posición número 13 de incidencia nacional.
- Casos Estatales: 2 casos confirmados (Celaya y Tierra Blanca).
- Casos Nacionales: 254 casos notificados en todo el país.
- Proporción de Impacto: La carga epidemiológica de Guanajuato representa apenas el 0.8% del total nacional, lo que refleja la efectividad de los cercos sanitarios y los protocolos de detección temprana implementados por el sistema estatal de salud.
Mecanismo de transmisión y guías de prevención ciudadana
La SSG enfatizó de manera categórica que la miasis por gusano barrenador no se transmite de persona a persona, por lo que descartó cualquier escenario de riesgo generalizado o alerta sanitaria para la población guanajuatense.
¿Qué es el gusano barrenador? Es una infestación tisular (de los tejidos) ocasionada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, la cual deposita sus huevecillos principalmente en las heridas abiertas de mamíferos, incluidos los seres humanos. Al eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo, un proceso clínicamente tratable y reversible si se aborda a tiempo.
Para mitigar riesgos colaterales y mantener la baja incidencia, el sector salud estatal emitió las siguientes recomendaciones de higiene y cuidado clínico:
- Protección de barrera: Mantener permanentemente limpias, desinfectadas y cubiertas todas las heridas, úlceras o lesiones cutáneas.
- Higiene personal: Sostener hábitos estrictos de aseo corporal diario.
- Control de vectores: Evitar la exposición de raspaduras o llagas al aire libre, y utilizar repelentes de insectos en zonas con alta presencia de moscas.
- Vigilancia médica: Acudir de inmediato al centro de salud más cercano en caso de presentar heridas que muestren retraso en la cicatrización, secreciones anómalas, mal olor o signos evidentes de infección.
Coordinación interinstitucional y capacidad de respuesta
La Secretaría de Salud del Estado mantiene activa la alerta y la vigilancia epidemiológica en la totalidad de su red de clínicas y hospitales. De igual forma, sostiene una coordinación estrecha y permanente con las autoridades sanitarias federales y los comités del sector agropecuario para asegurar que el personal médico cuente con la capacitación y los insumos necesarios para responder de forma inmediata ante cualquier caso sospechoso en la entidad.





