León, Gto. 5 marzo 2026. – “Nadie es invisible para uno mismo”. Con esa premisa, el cineasta Gastón Andrade llevó su galardonado cortometraje El Niño Invisible al Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes en Guanajuato, transformando una tarde de encierro en una jornada de introspección y diálogo sobre el futuro.
El cineasta guanajuatense, ganador del GIFF en 2023, utilizó la historia de Emilio —un niño que busca la invisibilidad ante la separación de sus padres— para conectar con las y los jóvenes internos. Durante el encuentro, Andrade enfatizó que el cine ofrece la posibilidad de vivir “otras vidas” en 90 minutos y, sobre todo, de entender que los errores del pasado no son sentencias perpetuas. “Así como se acaba una película, se acaban las experiencias; ninguna decisión es definitoria para toda nuestra vida”, reflexionó el director.
La proyección no solo buscó el entretenimiento, sino fomentar la expresión de sentimientos en una población que muchas veces se siente marginada por la sociedad. Los adolescentes cuestionaron al autor sobre los retos técnicos del cine, los costos de producción y las fuentes de inspiración, rompiendo la barrera entre el espectador y el creador.
Esta iniciativa forma parte de un modelo de justicia terapéutica que utiliza la cultura como eje central para la reconstrucción de proyectos de vida. Al concluir la charla, se destacó que el arte y la comunicación son herramientas críticas para desarrollar empatía y conciencia, elementos clave para que estos jóvenes puedan, al recuperar su libertad, enunciar quiénes son y qué quieren para su futuro.





