Guanajuato, Gto. 15 abril 2026. – Ante el incremento de las temperaturas en la región, especialistas del Hospital de Especialidades Pediátrico de León lanzaron un llamado urgente a padres y cuidadores para extremar la protección de la piel en menores. La exposición prolongada al sol no solo provoca molestias inmediatas como dermatitis o quemaduras, sino que representa un riesgo acumulativo que puede derivar en manchas crónicas o incluso cáncer de piel a largo plazo.
La prevención debe ser parte de la rutina diaria y no solo una medida para días de campo o playa. Para los bebés, la principal defensa es el uso de barreras físicas como gorras, sombreros y sombrillas, evitando el impacto directo de los rayos UV. En niños mayores de un año, el uso de protector solar con un factor (FPS) de 30 o superior es indispensable.
Los expertos subrayan que la eficacia del bloqueador depende de su aplicación: en zonas urbanas debe ponerse por la mañana y reforzarse al mediodía; sin embargo, en exteriores o albercas, la renovación debe ser cada tres horas. Dado que la piel infantil es considerablemente más delgada y sensible que la de un adulto, incluso las exposiciones breves pueden causar daños celulares. En esta temporada, la regla de oro es clara: si no hay protección, es mejor evitar el sol en las horas de mayor intensidad.





