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EN ESCENA BUSCA DESESPERADAMENTE A SU MADRE

Agencia Reforma

Monterrey, NL 29 agosto 2026.- La valiente historia de una hija buscadora, un viaje al terror de la llamada “Guerra Sucia” en México, aquella de la década de los 70 en la que miles de personas desaparecieron bajo la represión del Estado, fue lo que presentó anoche la obra “Vuelos nocturnos sobre un mar sin fondo”.

 La puesta fue una suerte de documental dramatizado sobre el escenario, con fotografías proyectadas en diapositivas, testimonios, audios y videos acerca de la desaparición de Alicia de los Ríos Merino, su vida y sus orígenes en Chihuahua, así como su muy probable ejecución en una base militar en las playas del Pacífico mexicano.

 En escena, la voz y la narración estuvieron a cargo de Alicia de los Ríos, hija de la insurgente desaparecida el 5 de enero de 1978 en medio de una balacera en la Ciudad de México.

 Convertida en abogada e historiadora, Alicia, hija, ha dedicado las últimas décadas a buscar la verdad, documentar y visibilizar la desaparición de su madre, quien la tuvo un año antes de que ya nadie supiera de ella, salvo que elementos policiacos se la llevaron.

 Esta obra es un proyecto de Teatro Línea de Sombra, de la Ciudad de México, y se presentó anoche en el penúltimo día del Festival de Teatro Nuevo León.

 Durante casi una hora y media, Alicia narró la investigación que ha debido hacer por su cuenta ante la falta de respuestas de las autoridades, con el apoyo del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y de la periodista Marcela Turati.

 La dirección está a cargo de Jorge A. Vargas. Sobre el escenario, el relato estuvo acompañado por pantallas en las que se proyectaron documentos e imágenes que Alicia ha encontrado durante su búsqueda.

 Algunos efectos de sonido y elementos como el canto de la performer Shantal Saad dieron un toque dramático y artístico a la atmósfera en el Teatro del Centro de las Artes, ubicado en el Parque Fundidora, que registró la mitad de sus localidades ocupadas.

 La ambientación estaba lista desde antes del inicio de la función, a las 18:30 horas (hubo una segunda a las 20:30 horas), con la distribución entre el público de impresiones de la portada del periódico “Madera”, órgano de difusión de la organización guerrillera Liga Comunista 23 de Septiembre, a la que pertenecía Alicia, madre.

 “Si alguien comete algo ilegal entonces debe ser presentada y juzgada, no desaparecida”, dijo Alicia, hija, en un relato que por momentos se convirtió en un franco diálogo con la audiencia.

 Un momento emotivo fue la invitación a pasar al escenario a integrantes de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León, quienes seguían la obra entre el público.

 Leticia Hidalgo, su fundadora, dialogó con Alicia sobre los orígenes de su movilización, a raíz de la desaparición de su hijo Roy Rivera, estudiante de la UANL, el 11 de enero de 2011.

 Al final, uno de los mensajes centrales fue que el problema de las desapariciones forzadas tiene un pasado y un presente en México, pero hay activistas como Alicia y Leticia que buscan que no tenga futuro.

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